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Bibliografía
Mobbing Escolar
Iñaki Piñuel y Araceli Oñate 13.09.2007
Cicerón

Autor: Iñaki Piñuel y Araceli Oñate
Editorial: CEAC
Colección: Educación (59)
Fecha de publicación: Septiembre 2007
ISBN: 978-84-329-1721-9
Nº Pags.: 256
Medidas: 15,2 x 21,6 cm
Encuadernación: Rústica
PVP: 14,95€
"El libro de referencia sobre bullying. Una obra esencial que faltaba. Ameno y fácil de leer, a la vez que profundo y práctico. Los educadores y padres encontrarán en Mobbing Escolar datos y respuestas a las claves fundamentales que les preocupan en torno al acoso y la violencia escolar."
Bernabé Tierno, Psicólogo y Educador
El acoso psicológico es una realidad tan extendida como trivializada y banalizada en la sociedad. En el ámbito escolar lo ha sido de manera especial. Los datos nos indican que en España uno de cada cuatro alumnos sufre el maltrato psicológico o físico en diferente grado a manos de sus compañeros.
El mobbing o acoso escolar es un fenómeno de gran alcance cuyas consecuencias, a menudo trágicas, pueden perseguir a sus víctimas hasta la vida adulta. Su origen cabe buscarlo, sostienen los autores, en una sociedad que se pretende pacífica pero que, de forma soterrada, tolera e incluso fomenta comportamientos y actitudes violentas en todos sus órdenes.
Frente a la frecuente tendencia de las familias y de los educadores a minimizar el problema o, todavía peor, a culpabilizar a las víctimas –el tristemente habitual “pues pégale tú”-, esta obra aboga por un análisis serio y documentado del acoso escolar que permita su diagnóstico, medición y erradicación.
Mobbing escolar es referencia obligada para padres, tutores y profesionales de la educación y, en general, para todos aquellos interesados en hacer de nuestras aulas un entorno más sano, constructivo y feliz. En sus páginas el lector encontrará respuestas a las siguientes cuestiones:
¿Qué es y cómo puede identificarse el acoso escolar?
¿Qué tipo de violencia escolar sufren más frecuentemente los niños?
¿Por qué el acoso escolar suele trivializarse y banalizarse?
¿Cómo reconocer si un niño sufre acoso escolar?
¿Cuáles son los efectos de las conductas de maltrato en la salud psicológica de los niños?
¿Cómo reconocer los cuadros de estrés post-traumático infantil?
¿De qué modo deben dar los adultos respuesta inmediata a los casos de mobbing escolar ?
¿Qué es y cómo opera el síndrome de negación institucional?
¿Qué es el error básico de atribución contra las víctimas?
¿Qué mecanismos de defensa solemos utilizar ante la violencia escolar?
“Nunca como en el estudio Cisneros X nuestro equipo de investigadores había recibido presiones e intentos de acallar nuestra voz. Ello da cuenta de la importancia y de los intereses que se juegan a la hora de abordar el estudio de la violencia y el acoso que sufren nuestros hijos en la etapa escolar”
Iñaki Piñuel y Araceli Oñate
En el mundo de los menores, acosar al que se hace aparecer como diferente al grupo mayoritario supone una magnífica ocasión que aprovechan los grupos en crisis para, reagrupándose todos contra uno, recomponer la unidad perdida.
Es desgraciadamente muy frecuente el intento erróneo de encontrar “como sea” en las víctimas de acoso y violencia escolar rasgos clínicos o características que permitan una explicación basada en la “responsabilidad” del niño en la generación de su propio daño.
La actitud indiferente de los “testigos mudos” es la que las víctimas encuentran especialmente lesiva y psicológicamente demoledora.
Muchos padres se enfrentan a la situación de acoso escolar que padece su hijo en medio de una total indiferencia de las autoridades escolares, más interesadas en camuflar o distorsionar el diagnóstico, por amenazante, que en resolver la situación y proteger al menor acosado.
Hay una legión de profesores damnificados que inunda el mundo escolar y que se encuentra frente a padres “colegui”, hijos del progresismo y del “prohibido prohibir” propio de la filosofía de los años sesenta y setenta, que simplemente no están dispuestos a tolerar que se imponga a sus hijos las más mínima restricción o límite que marque, mantenga o garantice el orden o la disciplina en clase.
Desde hace muchos años asistimos al despliegue diario en la televisión de series, concursos y películas que, en horarios de prime time infantil, adoctrinan a niños y jóvenes en una serie de valores y filosofía que termina calando en la parte más vulnerable de nuestra sociedad.
En medio del paisaje social narcisista actual que invade todos los órdenes, la pretensión de atribuir a las notas o a la evaluación docente la causa de la rivalidad y de la violencia entre iguales produciría risa si la situación no fuera tan trágica.
Hacer entrar a la Policía como garante del orden social en los centros educativos significa un fracaso educativo total. Es como una medalla más que obtiene el acosador. Refuerza su papel social.
Si se quiere operar un cambio en los comportamientos violentos no queda más remedio que acudir a los propios menores como fuente del cambio efectivo en esas conductas. Se trata de hacer que sea el propio grupo de iguales el que funcione a modo de elemento de contención. Para ello se requieren tecnologías participativas y sistemas de animación interaccional que llevan funcionando décadas en las organizaciones de adultos y las empresas pero que han calado aún muy escasamente en el ámbito educativo.
En estos momentos, entre el 30 y el 40% del alumnado en España manifiesta verse envuelto periódicamente en situaciones de violencia o de maltrato a manos de sus compañeros.
Un 75% de los profesores refieren actos de violencia en sus centros de trabajo (Informe del Defensor del Pueblo de 2006; Informe Cisneros VIII, 2006).
Uno de cada cuatro profesores refiere actos de violencia contra ellos en el último año (Informe Cisneros VIII, 2006).
www.el-refugioesjo.net/foro
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