Los bomberos de Palma se tiñen el pelo de rojo y dicen que viven una 'situación límite'
JAVIER JIMÉNEZ-PEP MATAS, Última Hora (Baleares)
22.01.2004
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El polvorín en el que se ha convertido el Cos de Bombers de Palma en las últimas semanas es, además, una caja de sorpresas. Los funcionarios, que piden la dimisión del jefe, Guillem García, y mejoras urgentes en su trabajo, se han teñido ahora el pelo de rojo para protestar porque la Junta de Mando ha prohibido que abandonen su puesto en horario laboral para comprar comida en vehículos oficiales o particulares. El ambiente en Son Castelló y sa Teulera está, cada día, más enrarecido.
Según un comunicado remitido ayer por la Plataforma de Bombers, que asocia a todos los sindicatos del Cuerpo, la medida se comunicó ayer y fue adoptada «de manera unilateral». La asociación, añade la nota, considera que con esta decisión «supone que el personal no podrá ingerir alimentos a lo largo de su jornada laboral». Los bomberos destacan que su trabajo requiere un estado físico óptimo «porque estamos siempre en situación de emergencia» y que del ayuno forzoso al que se ven sometidos ahora «se pueden derivar consecuencias muy graves para la integridad y seguridad de las personas o bienes».
Un portavoz de la Plataforma de Bombers, en este sentido, explicó ayer al mediodía que los efectos de la polémica medida habían sido fulminantes y que un compañero se había desmayado en uno de los parques porque no había ingerido alimentos. Según este relato, el funcionario se cayó al suelo violentamente y tuvieron que aplicarle en un hospital algunos puntos de sutura en la cabeza. Para otros mandos consultados por este periódico, la situación «no es tan dramática como quieren hacerla ver, ya que lógicamente los bomberos de guardia seguirán comiendo en los parques. Está claro que nadie pasará hambre».
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