Acoso y trabajo ¿relación inevitable?
CARLOS CALERO JAÉN
18.08.2008
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Hablar hoy de acoso laboral indica un avance en el mundo de la prevención de riesgos laborales. Que éste sea un debate de actualidad en nuestra sociedad es un indicador de un importante cambio socio-laboral. Tardío, desde el punto de vista de la UGT-PV, pero positivo. El acoso, la persecución, la violencia, la intimidación, el ninguneo no son riesgos laborales de ahora; de esto sabemos bastante los representantes de los trabajadores. Pero por fin hemos logrado que sean visibles.
El mundo laboral está experimentando grandes cambios. Cada vez resultan más importantes elementos como el diseño, la organización y la gestión del trabajo, así como las relaciones sociolaborales, todos ellos factores psicosociales. Entre los aspectos definidos como más molestos o preocupantes por los trabajadores destacan el riesgo de perder el empleo, y la cantidad de trabajo. De hecho, los trabajadores que manifiestan menor estabilidad en el empleo presentan un porcentaje más elevado de síntomas de orden psicosomático, como las alteraciones del sueño, cansancio, dolores de cabeza o mareos.
Esto no significa que nos olvidemos de los aspectos higiénicos y de seguridad, pues nos continúan costando todos los años demasiados accidentes, muertes y enfermedades en el trabajo. Durante 2007, sin ir más lejos, se produjeron en la Comunitat 90 accidentes mortales y 693 partes de enfermedades profesionales con baja.
Para la UGT-PV los riesgos psicosociales suponen una ampliación necesaria en nuestra visión de la prevención de riesgos laborales y no se puede hablar de salud laboral sin tenerlos en cuenta. Sin embargo, aunque están contemplados en la Ley de Prevención, su evaluación y control por parte de los empresarios valencianos ha sido escasa. Un reciente estudio realizado entre la Universitat de València y la UGT-PV indica que sólo el 13 % de las empresas valencianas se han preocupado por evaluar los riesgos psicosociales, y evidentemente sin evaluación no puede haber prevención.
Además, no estamos hablando de un problema baladí. Las estadísticas nos van mostrando el alto coste personal, empresarial y social que suponen los riesgos psicosociales en el trabajo. Según la Agencia Europea para Seguridad y Salud en el Trabajo, estos riesgos son responsables del 18% de los problemas de salud asociados con el trabajo, una cuarta parte de los cuales implica dos semanas o más de ausencia laboral.
Por lo que respecta al acoso laboral, estamos ante un daño en alza. Las denuncias por acoso laboral recibidas por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social aumentaron en un 25 % entre el primer semestre de 2006 y el de 2007. La Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y Trabajo, así como un Informe de la OIT del año 2004, cifraba el problema del acoso psicológico laboral en España en torno al 6% de la población asalariada (unos 750.000 trabajadores).
En la Investigación sobre Acoso Laboral realizada entre la Universitat Jaume I y la UGT-PV se observa que hay una sobrevaloración de este riesgo en la Comunitat. Más del 28% de los trabajadores de nuestro territorio interpretan que están sufriendo una situación de acoso en el último año (el 8% lo califica de grave o intenso). Aunque lo cierto es que sólo el 5,7% (177.000 trabajadores/as) sufren realmente acoso en distintos grados, y con altas probabilidades de abandono de la actividad.
El coste de esta problemática es muy elevado. Considerando que en España el porcentaje de casos de presión laboral tendenciosa estuviera situado en torno al 5%, el coste para la sociedad subiría a más de 90 millones de euros por bajas o invalidez profesional. A esto debemos añadir los costes directos de gestión de un proceso judicial, de atención psicológica y psiquiátrica privada de los afectados, y los indirectos de reubicación profesional, deterioro de las relaciones familiares y sociales etc.
Por ello, desde la UGT-PV pensamos que el debate del acoso laboral debe centrarse en la organización y prevención. Y articular vías de mediación que permitan agilizar la investigación, el diagnóstico y la resolución del problema, sin tener que estigmatizar a la víctima. Desde la Comisión Europea se exhorta a implementar nuevas estrategias en materia de seguridad y salud laboral que respondan a estos desafíos.
Desde la UGT-PV somos conscientes de la necesidad de desarrollar actuaciones preventivas en este campo. Nuestra primera responsabilidad pasa por prevenir este importante riesgo laboral; bien introduciendo cláusulas específicas en los convenios, bien a través de la acción preventiva diaria. Pero además, hemos de crear redes de apoyo para que los trabajadores afectados no se sientan aislados y prepararnos para poder y saber actuar desde los primeros momentos. En este sentido, el desarrollo de un protocolo de prevención y actuación ante situaciones de acoso laboral, que oriente en los pasos a seguir y nos permita establecer "detectores" en la empresa resulta fundamental.
www.el-refugioesjo.net
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