Los presuntos acosadores de Jokin dicen que todo el instituto participó en las vejaciones
El Mundo
06.10.2004
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Los ocho menores que presuntamente participaron en el acoso que llevó al suicidio a Jokin, el joven vasco de 14 años muerto el pasado 21 de septiembre en Hondarribia (Guipúzcoa), lamentaron ayer la muerte de su compañero, aunque explicaron que todo el instituto participaba en las vejaciones sin que se les diera «mayor importancia».
Estos ocho menores declararon el lunes en la comisaría de la Ertzaintza de Irún (Guipúzcoa), dentro del atestado que se instruye por el suicidio de Jokin, el joven de 14 años que se tiró al vacío desde la muralla de Hondarribia el pasado 21 de septiembre.
Tras conocerse la muerte del menor, el centro escolar expulsó temporalmente durante una semana a ocho de los alumnos que presuntamente tomaron parte en el acoso y que son los que declararon el lunes.
Fuentes próximas a las familias de estos ocho menores explicaron ayer a Efe que todos ellos sienten lo que ha pasado con Jokin y, aunque admitieron que estos menores tomaron parte en las burlas, explicaron que cuando éstas tenían lugar «no le daban mayor importancia» porque son cosas que «ha habido siempre».
Estas fuentes consideraron asimismo que los ocho jóvenes no tienen responsabilidad en la muerte de Jokin, si bien reconocieron que ellos tomaron parte en estas «pequeñas faltas», ceñidas a «actos de burla», al tiempo que recordaron que aún se desconoce si el suicidio del escolar estuvo motivado por estos hechos o «por otras cosas».
Los menores también restaron importancia a las supuestas palizas que habría recibido Jokin, quien, según ellos, no fue víctima de puñetazos ni de golpes que pudieran causar lesiones o marcas, aunque la autopsia del cadáver reveló que el cuerpo presentaba hematomas anteriores al fallecimiento.
Los rollos de papel
En su declaración ante la Ertzaintza, estos jóvenes aludieron también a un hecho registrado en el instituto, cuando los compañeros de Jokin le lanzaron rollos de papel higiénico para conmemorar una diarrea que el joven había sufrido el curso anterior, y una profesora le mandó a él recogerlos. Para estas fuentes, del testimonio de los ocho jóvenes «no se puede concluir que la profesora quisiera humillar más» a Jokin, ya que «a ninguno se le pasó por la cabeza que la docente lo hiciera con ese ánimo».
Respecto a la situación escolar de estos jóvenes, las fuentes citadas recordaron que fueron expulsados del instituto durante una semana y explicaron que, aunque ya se ha cumplido el plazo, continúan en casa. Aunque la consejera vasca de Educación, Anjeles Iztueta, anunció hace unos días que estos menores iban a recibir clases durante dos horas al día en el mismo centro, pero sin contacto con sus compañeros, las fuentes familiares aclararon que aún no se ha tomado ninguna determinación definitiva.
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