Juicio a 11 jóvenes por torturar a un compañero
Silvia Román, El Mundo
27.05.2004
enviar
artículo imprimir
página
Juicio a 11 jóvenes por torturar a un compañero
La clase 3B del Instituto Werner von Siemens de Hildesheim (Alemania) guardó durante meses un horroroso secreto a voces.Con una frecuencia casi diaria, el joven Dieter, de 17 años, era conducido a la fuerza por varios de sus compañeros a un taller del colegio, donde le torturaban y vejaban sexualmente. Golpeado, humillado y desnudado, Dieter era grabado en vídeo, reproduciéndose las imágenes de su agonía en Internet.
El martirio ocurrió durante los pasados meses de diciembre y enero. En febrero, el adolescente contó su desgracia a una asistente social y ayer comenzó el juicio contra los 11 jóvenes implicados en el caso.
«Yo mismo no lo habría podido soportar. Posiblemente me habría suicidado», declaró uno de los acusados, durante el transcurso del juicio que concluirá mañana.
Dieter fue obligado a ingerir tiza, comerse el filtro de los cigarrillos y mostrar sus genitales. Fue golpeado con barras, palos y hasta un destornillador en la cara, brazos y abdomen.En reiteradas ocasiones le obligaron a llevar durante las palizas un cubo de plástico en la cabeza y beberse productos de limpieza.
Los acusados, más de una decena de jóvenes de entre 16 y 18 años, se enfrentan a una pena de seis años de cárcel. Cuatro de ellos, los que lideraron con más saña las terribles acciones, se encuentran desde febrero confinados.
«Ninguno de mis profesores estaba al corriente de lo que estaba ocurriendo», se precipitó en aclarar el director del instituto, Hans Hermann Soelter.
Sin embargo, la víctima ha declarado que un docente (al igual que el resto de sus compañeros) sabía que estaba siendo «regularmente torturado». «Se sentaba detrás de la mesa, en una clase de al lado, y no hacía nada», ha dicho el damnificado, que llegó a hundirse en una terrible depresión.
El profesor está siendo investigado, pero se sabe que no comparecerá en el juicio. Respecto al vapuleado Dieter, éste evitará testificar en la sala, donde la contemplación de sus 11 compañeros de pupitre le traería de nuevo a la realidad su pesadilla invernal.
arriba |